El blog de Animación Isabel

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Por qué soy payaso

En aquella época, me fascinaba el circo y, sobre todo, los payasos.

Desde que era pequeña me fascinaba el circo y, sobre todo, los payasos.

Yo también soy de aquella generación que creció primero con Los Chiripitifláuticos y después con Los Payasos de la Tele, entre los que se encontraba Miliki, sevillano de Carmona.

Otro payaso natural de Sevilla era Pepín León, que formó el Pepín León Trío con sus hijos Pepe y Paco. Después, Pepe, ya conocido como Pepín León Jr., Paco y su otro hermano Joaquín (Kim) continuaron con el trío y triunfaron en el Circo Mundial y en el programa de televisión Pista de estrellas, en los 90, y aún sigue en las pistas con su hijo y sus sobrinos: toda una dinastía de payasos.

Pepín León Jr., Paco León y Kim León

Tony Alexis

Tony Alexis

En Écija nació, en el seno de una familia de artistas de circo, Alejandro Ylich, de ascendencia yugoslava, conocido como Sandete. Con sus hijos, Tony, Alejandro Jorge y Cristina formó el grupo Los Alexis en los años setenta. Tony y Alejandro Jorge se separaron del grupo para seguir su propio camino a mediados de los ochenta, pero Sandete, con su esposa Fina y con Cristina mantuvo la formación primitiva. Tony Alexis, convertido en estrella del Circo Krone de Alemania, fue reconocido también en España y galardonado por el Ministerio de Cultura, en el año 2006, con el Premio Nacional de Circo. Otra familia de grandes payasos cuyos orígenes se encuentran en Sevilla.

Síndrome Clown con Isabel Camiña

Víctor Carretero y Práxedes Nieto (Síndrome Clown), con Isabel Camiña

Y no puedo dejar de mencionar a esos dos grandes payasos teatrales sevillanos que son Víctor Carretero y Práxedes Nieto, Síndrome Clown, que, cuando cumplieron diez años de profesión, nos regalaron a todos con el libro Ser payaso es una cosa muy seria, una joya del teatro sevillano contemporáneo con los guiones de sus espectáculos Este circo no es normal, La prematura muerte de un viajante, Clownquistadores y ¡Estocolmo (se acabó el cuento)!

Como también de Sevilla era Kuco, el clown que vivía en Montmartre en el primer cuarto del siglo pasado, y que afirmaba sin tapujos que los ingleses no habían hecho sino daño a su arte, refiriéndose indirectamente a Footit, el clown blanco, jinete de circo y acróbata nacido en  Manchester, que triunfó en Francia haciendo dúo con el cubano Chocolat, el augusto negro.

Pues decía este viejo payaso sevillano cosas tan interesantes como estas:

El bufón es un ser real, con una misión providencial que llenar. Antaño fue el único que, encarnando los vicios y los dolores de los grandes, se atrevió a hacer reír con sus propias desgracias a los cortesanos y a los príncipes. El clown, hoy, hace lo mismo con el pueblo.
Justamente algo así pienso yo:
Hoy, al coger el bus, una señora le decía a su hijo: "Deja de hacer el payaso". Es curioso que payaso sea, en nuestra sociedad, algo parecido a un insulto.

Yo soy payaso de profesión, y no conozco trabajo más satisfactorio que el de hacer reír a los niños. Yo soy payaso y me gusta que me llamen así, porque tengo en compensación el premio de unos ojos felices, de una sonrisa sana y de un beso sincero que viene del alma de los que aún no saben ser hipócritas.

Sí, señores, a partir de hoy recordad que ser payaso no es nada descalificativo, y cuando insultéis buscad algo más parecido a lo ridículo, ya que conozco otros trabajos menos importantes que el de hacer felices a los demás.

Besos desde el corazón de un payaso.
Por esto fue como, con el tiempo, aparte de en la ventriloquía, cualidad innata que me venía desde pequeña, me introduje en el mundo de los espectáculos para niños, particularmente en la magia y en el humor.

¿Hay algo más importante que hacer reír?

Siempre he dicho que para ser feliz hay que volver a ser niños.

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